En la actualidad hay una cadena de culpabilidad como consecuencia de haber comido del árbol de la ciencia del bien y del mal.


Dios culpa al hombre, el hombre culpa a la mujer y la mujer culpa
a la serpiente de su caída.

Despertar a la Conciencia


Este proyecto de despertar a la consciencia se basa en la creencia de que el ser humano, después de que comió del árbol de la ciencia del bien y del mal (Génesis 2:17) renunció al árbol de la vida (Génesis 2:9) y cayó en un profundo sueño o muerte (Génesis 3:27), llamado el adormecimiento de su consciencia.

Por eso, se nos hace el siguiente llamado: "Despiértate, tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo." (Efesios 5:14). Además se nos advierte: "Y haced todo esto, conociendo el tiempo, que ya es la hora de despertar del sueño." (Romanos 13:11).

Por lo tanto, el ser humano necesita un procedimiento o sistema, para que pueda despertar. No se trata simplemente de descubrir o renovarse, sino de recordarse así mismo, a través de la presencia del Consolador:  "El Espíritu Santo os recordará todo" (Juan 14:26).

En este sentido, Dios aporta su parte enviando su Espíritu. Y el ser humano pone de su lado el autoconocimiento, la atención consciente, su entorno, su expresión corporal, su mente, su corazón y sobre todo el recuerdo de la parte olvidada de sí mismo.

El despertar a la consciencia se hace entrando a un camino y recorriendo ese camino. Pero el problema es hallar ese camino. Pues el camino del retorno a la vida está prohibido: "He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre." (Génesis 3:22). 

Además, ese camino de retorno a la vida  está custodiado: "Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida." (Génesis 3:24).


Aquí te ofrecemos las herramientas, te entrenamos, te capacitamos, te equipamos, te preparamos y te guiamos, para que puedas entrar en ese camino y puedas volver a tener vida en la verdad y seas totalmente libre: "y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres." (Juan 8:32).


La decisión es tuya, el camino te espera y tú solo debes andarlo, sin embargo nosotros te ofrecemos orientarte y adiestrarte, para que puedas encontrarte contigo mismo y recordarte a sí mismo lo que eres en realidad.

“El ser humano es un ser que puede hacer, 

y hacer significa actuar conscientemente por propia iniciativa, 

y es haciendo que el hombre comprende”. G.I.Gurdjieff


 
La solución está en el camino que enseña el Maestro Jesús, a través de la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios (Efesios 6:17).



Jesús señala con sus dedos que
en el principio había dos árboles. 
El problema fue la desobediencia.